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Crónica · Senderismo

Ibon de Villamuerta con raquetas y ninos, valle de Benasque

Por Raúl Sáez

Volvemos al valle de Benasque, esta vez con raquetas en abril: 8,81 km hasta el Ibon de Villamuerta, completamente helado, pasando por la Cabana de Plan de Estan.

Ibón de Villamuerta con raquetas Moderada

La Besurta · Benasque, Huesca
Distancia
8,81 km
Desnivel
196 m
Altitud
1.951 m
Tiempo
2 h 31 min

Datos del track grabado en la propia salida. Fuente

Volvimos al valle de Benasque, esta vez en abril y con raquetas puestas. Hace años ya contamos la subida a los ibones de Batisielles por el valle de Estós, en pleno verano; esta vez tocaba La Besurta, el Ibón de Villamuerta y la Cabaña de Plan de Estan, con nieve todavía a mansalva y los niños estrenando raquetas.

La Besurta, con nieve hasta la carretera

Se sale desde cerca de Puente de Benasque, con nieve todavía amontonada a los lados de la carretera aunque abajo, en el pueblo, ya fuera primavera. El cartel de acceso a La Besurta marca el arranque de la ruta, con los edificios del refugio a un lado.

Carretera con nieve a los lados y cartel indicando La Besurta y Puente de Benasque, con edificios de refugio y montañas nevadas al fondo
El acceso, con nieve todavía a los lados de la carretera.

Nada más entrar en el Parque Natural Posets-Maladeta hay paneles de seguridad del Gobierno de Aragón: por dónde va el esquí nórdico, dónde no se puede pisar, qué hacer y qué no. Con niños conviene pararse a leerlos un momento antes de meterse en la nieve.

Paneles informativos de esquí nórdico y seguridad del Gobierno de Aragón junto a un sendero nevado con un grupo de personas caminando al fondo
Paneles de seguridad del Gobierno de Aragón, con el grupo caminando sobre la nieve.

Los Llanos del Hospital

Más adelante, en los Llanos del Hospital, un lago aparece todavía a medio helar: hielo turbio en el centro, agua clara asomando en los bordes. En abril el deshielo ya ha empezado, pero por la mañana temprano todavía se puede pisar con confianza.

Cartel de madera señalando Llanos del Hospital junto a un lago de montaña parcialmente helado, con picos nevados al fondo
Los Llanos del Hospital, con el agua todavía medio helada.

La llanura de Besurta en sí es puro blanco, sin un solo punto de referencia salvo el cartel de madera y alguna figura solitaria cruzándola a lo lejos. Con raquetas se anda de maravilla, hundiéndose lo justo para que sea divertido y no agotador.

Cartel de madera con el nombre Besurta en una llanura completamente nevada, con una persona caminando sola a lo lejos
La llanura de Besurta, completamente blanca.

La cabaña y el ibón helado

La Cabaña de Plan de Estan queda medio enterrada en nieve, con solo el tejado y la puerta asomando. Es de esas construcciones de refugio de paso que dan gusto encontrarse en mitad de una ruta así de blanca.

Pequeña cabaña de madera medio enterrada en la nieve, con montañas nevadas y pinos al fondo
La Cabaña de Plan de Estan, medio enterrada en nieve.

Y el Ibón de Villamuerta, el objetivo de la ruta, apareció completamente helado: una lámina turquesa y blanca sin una sola grieta, con las montañas nevadas cerrando el circo alrededor. En verano será un ibón más; en abril, con esa capa de hielo entera, es otra cosa.

Ibón de montaña completamente helado en tonos turquesa y blanco, rodeado de montañas nevadas
El Ibón de Villamuerta, completamente helado en abril.

En resumen

8,81 Km. y solo 196 metros de desnivel, así que el esfuerzo aquí no es de pendiente sino de nieve y de horas: 2h30 de reloj andando, más de 5 en total con las paradas. Con raquetas y niños que ya caminen bien se hace sin ningún problema, y el valle de Benasque en primavera, con el deshielo empezando, es una cara del Pirineo bastante distinta a la que enseñamos en la crónica de Batisielles.

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Raúl Sáez

Soy Raúl Sáez: valenciano, de Picassent, informático de profesión y montañero por vocación desde que tengo memoria. Empecé pedaleando y acabé enganchado al senderismo, las cumbres y la fotografía de montaña. En 2005 abrí Cuesta Arriba para contar mis salidas tal cual las vivo, con sus aciertos y sus meteduras de pata; sigo subiendo y sigo contándolo.

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