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Crónica · Senderismo

Canfranc, la ruta de los bunkeres con ninos

Por Raúl Sáez

Bunkeres de la Linea P entre bosques de otono, cerca de la Estacion Internacional de Canfranc: 7,69 km faciles con ninos, historia real y hasta un cruce con el Camino de Santiago.

Canfranc, la ruta de los búnkeres Para todos los públicos

Los Arañones · Canfranc, Huesca
Distancia
7,69 km
Desnivel
267 m
Altitud
1.457 m
Tiempo
1 h 05 min

Datos del track grabado en la propia salida. Fuente

Una de las rutas con más historia que hemos hecho con niños: la de los búnkeres de Canfranc, en pleno valle de Los Arañones. El reloj marcó poco más de una hora andando, pero el día entero se fue entre búnkeres, refugios y paradas, que para eso está la ruta.

La Estación Internacional

Se sale cerca de la Estación Internacional de Canfranc, ese edificio enorme que impone solo con verlo, con las montañas de fondo ya con los colores del otoño. Difícil no pararse a hacer una foto antes de meterse en el monte.

Gran edificio histórico de la Estación Internacional de Canfranc junto a un río, con montañas otoñales al fondo
La Estación Internacional de Canfranc, con las montañas al fondo.

Subiendo por el bosque, con las hayas y los abedules en pleno cambio de color, se llega al Refugio 4 de Picauve, una cabaña de piedra con tejado de chapa a 1.280 m. De esos refugios libres que dan gusto encontrarse en mitad de una ruta.

Cabaña de piedra con tejado de chapa y un cartel de Refugio 4 Picauve, rodeada de bosque de hoja caduca en otoño
El Refugio 4 de Picauve, a 1.280 m de altitud.

Los búnkeres

Y entonces empiezan a aparecer, uno tras otro: entradas de hormigón con arcos, algunas con un arroyo corriendo justo por delante, señalizadas con azulejos propios del sendero de Canfranc. Los niños se lo pasaron en grande explorándolos, linterna del móvil incluida.

Tres entradas en arco de hormigón de un búnker con un arroyo corriendo por delante y azulejos de señalización del sendero Canfranc
Las entradas del búnker, con el arroyo corriendo justo delante.

Un panel explica de qué van exactamente: es la Línea P, la organización defensiva construida a lo largo de todo el Pirineo español, y este punto en concreto es el Núcleo de Resistencia 112, en el Coll de Ladrones. Le da un contexto real a lo que, a primera vista, son solo ruinas de hormigón entre los árboles.

Panel informativo titulado Línea P: Núcleo de Resistencia 112, Coll de Ladrones, sobre la Organización Defensiva de los Pirineos
El panel oficial de la Línea P: Núcleo de Resistencia 112, Coll de Ladrones.

El más espectacular es un búnker circular con su emplazamiento de tiro abierto directamente al valle: quien lo construyó tenía controlada toda la entrada del valle desde ahí arriba. Impresiona bastante, y más con los colores del otoño de fondo.

Búnker circular de hormigón con una entrada abovedada, abierto a un valle boscoso con colores de otoño
Un búnker circular, con su emplazamiento abierto al valle.

De paso, el Camino de Santiago

Por sorpresa nos cruzamos con un mojón del Camino de Santiago: 850 km hasta la meta. Se nota que Canfranc, por su posición fronteriza, es también punto de paso de peregrinos que entran desde Francia. Un detalle que no esperábamos encontrar en una ruta pensada para ver búnkeres.

Mojón de piedra del Camino de Santiago con la inscripción 850 km a Santiago, junto a un sendero de bosque otoñal
El mojón del Camino de Santiago: 850 km. a Santiago.

En resumen

7,69 Km. y 267 metros de desnivel, fácil de sobra para hacer con niños, aunque el reloj se va volando entre búnker y búnker. Historia real, bosque en pleno otoño y hasta un cruce inesperado con el Camino de Santiago: de las rutas más completas que hemos hecho, y se entiende que sea de las más populares de la zona.

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Raúl Sáez

Soy Raúl Sáez: valenciano, de Picassent, informático de profesión y montañero por vocación desde que tengo memoria. Empecé pedaleando y acabé enganchado al senderismo, las cumbres y la fotografía de montaña. En 2005 abrí Cuesta Arriba para contar mis salidas tal cual las vivo, con sus aciertos y sus meteduras de pata; sigo subiendo y sigo contándolo.

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