Hoy ha vuelto a pasar. De nuevo siento indignación, nos tratan como a borregos, nos hacinan de forma masiva como a animales, nos ponen la calefacción a tope para salir mareados o coger pulmonías al salir del tren en invierno, se ríen de nosotros con esos precios con ese trato prepotente de algunos empleados y haciéndonos perder tiempo con retrasos en las salidas, llegadas y paradas en las vías antes de llegar al anden para dejar salir otros trenes.

Conclusión, que se dejen de tanto AVE para que 4 gatos con pasta tarden media hora menos en llegar y mejoren las infraestructuras y en numero de trenes de cercanías. Sus usuarios somos los que mas perdemos al llegar tarde y al fin y al cabo los que más dinero hacemos ganar a la compañía.

Juanma en su blog enespiral.com se lo toma este tema con algo más de humor que yo.

Bienvenido a la mayor atracción pública.
¿Eres una persona que vive el momento? ¿No tienes horarios? ¿Te gusta conocer gente nueva?
¿Te imaginas un convivir intensamente con mucha gente a la vez?
¿Te imaginas un sitio donde todos los olores se encuentran?
Demuestra tu habilidad aguantando el equilibrio.
Pierde la mirada en la pared y «disfruta del viaje».
Renfe, cada día una aventura.

Mira el vídeo que he grabado hoy en el tren.

Escarbando un poco por google empieza a salir más mierda.

Leo hace unos meses en 20minutos.es articulo sobre los retrasos que sufren los viajeros a causa de otra huelga en la comunidad de Madrid:

Miles de madrileños llegan tarde a trabajar desde principios de mes por el conflicto entre Renfe y los maquinistas de Cercanías que operan desde Chamartín. Primero fue la huelga del 2 al 4 de noviembre. Desde entonces, los conductores llevan diez días trabajando a reglamento y cumpliendo horarios a rajatabla en una huelga de tapadillo que también se dejará sentir hoy entre los viajeros.

La consecuencia es que no hacen horas extra y los retrasos aumentan. El lunes, los 440.000 viajeros que usan las líneas de los corredores norte, noroeste y del Henares (C-1, C-2, C-7, C-8 y C-10) esperaron entre 15 y 30 minutos.

Y después reparten unos bonitos folletos a los viajeros en las estaciones, anunciando la eficiencia de sus servicios, lo bien que funciona cercanías y alguna que otra palmadita en la espalda que se dan ellos mismos.

Tenia que desahogarme tras 25 minutos de retraso en la estación de Silla, y 10 minutos mas parados en las vías a la entrada de valencia, en un vagón que sobrepasaba el limite máximo de capacidad permitida mientras el aire acondicionado hacia cada vez mas irrespirable en aire. Lo peor de todo es que todo esto no es algo excepcional, por desgracia ya entra dentro de la “normalidad”.

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